El pequeño y mediano comercio prevé un ligero aumento de ventas en unas rebajas totalmente desvirtuadas

  • Los comerciantes mantienen un ligero optimismo ante esta campaña de rebajas, tras una primavera muy floja marcada por los comicios electorales y por una climatología adversa para las ventas.
  • El adelanto de los descuentos ha dejado de ser algo aislado, siendo los pequeños y medianos comerciantes los grandes perjudicados.

Madrid, 21 de junio de 2019.- Los consumidores cada vez encuentran menos atractivas las ventas que se lleven a cabo durante la campaña de rebajas. Mientras no se vuelva a la anterior regulación y se elimine el descontrol imperante, será muy difícil que se pueda recuperar el impacto positivo de esta campaña. Desde la Confederación Española de Comercio creemos que esta campaña de verano va a seguir la tendencia de los últimos períodos de rebajas, con pérdidas en las ventas o crecimientos muy leves, un incremento que estimamos que no superará el 3% interanual. No obstante, entre los comerciantes hay un ligero optimismo ante estas rebajas, con la esperanza de que sirvan para remontar la irregular campaña de primavera – verano, marcada por la inestabilidad política y por la climatología, con bajas temperaturas hasta casi entrado el verano.

En opinión de nuestra organización, las rebajas se mantienen por tradición, pero la falta de regulación hace que se hayan convertido en un período de descuentos más, en el que cada establecimiento puede empezar y terminar el día que más le interese, y poner descuentos más o menos agresivos en función de los márgenes que se puedan permitir.

Tal y como explica Pedro Campo, vicepresidente de la CEC, las rebajas han quedado absolutamente desvirtuadas: “Para agravar aún más la situación, el adelanto de la campaña, especialmente por las grandes firmas y cadenas, empieza a ser ya masivo, no hay ningún tipo de regla, y los grandes perjudicados son, una vez más, los pequeños y medianos comerciantes que se ven empujados a competir como pueden, pero lógicamente en una clara desigualdad”.

En palabras de Pedro Campo, “hoy en día hemos llegado a una situación en la que es casi más complicado encontrar un producto sin descuento que con él”. Para todo el sector, pero en particular para el pequeño y mediano comercio, es muy difícil mantener una política de descuentos continuados a lo largo de todo el año, con la consecuencia de que los descuentos que se ofrecen finalmente en rebajas no son tan espectaculares como los de hace unos años, con el perjuicio final para el consumidor.

A esta situación se suma el factor climatológico, que influye cada vez más negativamente, en especial en el textil y el calzado. “Los comerciantes se ven obligados a rebajar sus colecciones de verano cuando casi habían empezado a venderlas”. Una situación insostenible que está acabando con la rentabilidad de muchas pymes de comercio.

La situación de caos en lo que concierne a las rebajas es una realidad y desde la CEC consideramos que se debería volver a la regulación anterior a 2012, algo que hemos pedido en repetidas ocasiones al actual Gobierno en funciones, y que esperamos poder retomar en cuanto se forme el nuevo Ejecutivo con la máxima prioridad. No obstante, también consideramos que los períodos regulados de rebajas deben responder a los nuevos hábitos de consumo, adaptando su duración y ajustando sus fechas en función de la climatología.

No podemos olvidar que esta liberalización ha llevado, en última instancia, a situaciones que suponen una desprotección del consumidor. Por este motivo, debe garantizarse que se cumplen todos los requisitos para que las rebajas que se hagan sean auténticas: por ejemplo, que todos los productos rebajados hayan estado previamente a la venta y no sea mercancía expresamente creada para las rebajas, o que los productos estén debidamente etiquetados, con el precio antiguo y el nuevo.

Fuente: Confederación Española de Comercio

The small and medium trade foresees a slight increase in sales in a totally distorted sales

  • The retailers maintain a slight optimism before this campaign of reductions, after a very loose spring marked by the electoral elections and by an adverse climatology for the sales.
  • The advance of the discounts has stopped being something isolated, being the small and medium merchants the big losers.

Madrid, June 21, 2019.- Consumers increasingly find less attractive sales that are carried out during the sales campaign. Until the previous regulation is reverted and the prevailing lack of control is eliminated, it will be very difficult to recover the positive impact of this campaign. From the Spanish Confederation of Commerce believe that this summer campaign will follow the trend of the last periods of sales, with losses in sales or very slight growth, an increase that we estimate will not exceed 3% year-on-year. However, among merchants there is a slight optimism about these discounts, with the hope that they serve to overcome the irregular spring – summer season, marked by political instability and weather, with low temperatures until almost the summer.

In the opinion of our organization, the rebates are maintained by tradition, but the lack of regulation means that they have become a period of further discounts, in which each establishment can start and end the day that most interests them, and put more discounts or less aggressive depending on the margins that can be allowed.

As Pedro Campo, vice president of the CEC, explains, the reductions have been absolutely distorted: «To further aggravate the situation, the advancement of the campaign, especially by the big firms and chains, begins to be already massive, there is no type of rule, and the big losers are, once again, small and medium traders who are pushed to compete as best they can, but logically in a clear inequality. «

In the words of Pedro Campo, «today we have reached a situation in which it is almost more complicated to find a product without discount than with it». For the whole sector, but particularly for small and medium-sized businesses, it is very difficult to maintain a policy of continuous discounts throughout the year, with the consequence that the discounts that are finally offered in rebates are not as spectacular as those of a few years ago, with the final damage to the consumer.

Added to this situation is the climate factor, which has an increasingly negative impact, especially on textiles and footwear. «The merchants are forced to reduce their summer collections when they had almost started to sell them.» An unsustainable situation that is ending the profitability of many SMEs of commerce.

The situation of chaos in regard to rebates is a reality and from the CEC we believe that we should return to the regulation before 2012, something we have repeatedly asked the current Government in office, and we hope to resume as soon as the new Executive is formed with the highest priority. However, we also consider that the regulated periods of rebates must respond to new consumption habits, adapting their duration and adjusting their dates according to the weather.

We can not forget that this liberalization has led, in the last instance, to situations that suppose a lack of protection of the consumer. For this reason, it must be ensured that all the requirements are fulfilled so that the rebates that are made are authentic: for example, that all the discounted products have been previously for sale and are not merchandise expressly created for the sales, or that the products are properly labeled, with the old price and the new one.