Hombres y mujeres se ponen firmes contra la violencia de género

La violencia de género se convierte en el principal compromiso de la sociedad para que las agresiones a mujeres pasen a ser un recuerdo del pasado

Nos encontramos en un momento histórico donde la cuestión de género emerge por todos los lados. La muerte de Laura Luelmo, la profesora de 26 años asesinada en El Campillo (Huelva), ha puesto de nuevo el foco en el hecho de que las mujeres siguen siendo afectadas en un grado mayor que los hombres. ¿Qué hacemos mal como sociedad para que esto ocurra? ¿Nuestra sociedad está alimentando la violencia hacia las mujeres?

Los datos hablan

En el tercer trimestre de año cerca de 500 denuncias diarias han sido registradas por violencia de género. Un total de 43.560 denuncias, de las cuales 40.718 aparecen como víctimas las mujeres. Sin duda, este informe es un indicador que alerta del desequilibrio entre ambos sexos dentro de la sociedad.

La mujer como víctima potencial de una sociedad machista

La mujer está acostumbrada a recibir un discurso machista victimizador desde niña. Le dicen “ten cuidado”, “avísame cuando llegues a casa”, “no vayas sola” o “me llamas cuando vayas de camino a casa” porque es víctima potencial. Forma parte del relato y la educación que se traslada a la sociedad, y ahí radica uno de los principales problemas: los mensajes que se transmiten a mujeres y hombres son muy distintos desde su niñez.

La importancia de educar en igualdad de género desde edades tempranas

Es curioso pero hemos asumido como algo normal que el miedo acompañe exclusivamente a la figura femenina. No se trata de una sensación infundada sino de un comportamiento generacional y un dispositivo de control que condiciona e impide a la mujer ser libre. Tanto es así que ésta llega a modificar sus costumbres y, por ende, no puede llevar la misma vida que un hombre. Esto es un hecho y abre la pregunta de si disponemos de una educación adecuada en este ámbito para hacerle frente. No se trata de enseñar a las niñas a ser valientes, sino educar en igualdad. Animar a las niñas a vivir libres y sin miedo, y enseñar a los niños el valor del respeto.

La falta de agilidad política a la hora de proteger a las mujeres, a debate

Desde el punto de vista de lo legal, España es el país de Europa que tiene el código penal más duro en materia de violencia de género. No obstante, hay que seguir reforzando las leyes contra este tipo de delitos. Necesitamos que la ley nos proteja y es evidente que el actual marco legislativo necesita muchas mejoras. Empezando por acabar con los prejuicios. Basta ya de aquellos casos de violencia de género en los que el sistema judicial cuestiona a la víctima, tal y como ha sucedido con la joven que sufrió una violación múltiple durante San Fermín del 2016.

Es importante señalar que víctimas mortales como Laura Luelmo (2018) o Diana Quer (2016) no formaban parte de las listas oficiales del informe que el Gobierno elabora desde el año 2003. Hasta ahora, solo se consideraba violencia de género aquellos casos de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. Ahora, sin embargo, sí computarán como violencia machista todos aquellos delitos que cometan los hombres contra las mujeres por el mero hecho de ser mujeres. Lo que significa un gran paso en la lucha contra la violencia de género, al llamar las cosas por su nombre. Y es que cuanto más ambigua es una ley, más difícil es su aplicación.

Las redes sociales se tejen contra la violencia machista

El dolor que ha dejado el asesinato de Laura Luelmo se ha extendido por toda España, fundamentalmente a través de las redes sociales. Desde mensajes de mujeres que no quieren ser heroínas y que piden un año nuevo a salvo de depredadores hasta aquellas que aseguran no reconocerse como víctimas de nacimiento de lo que llaman el “heteropatriarcado”.

Incluso la propia Laura Luelmo había mostrado su miedo de ser mujer. Ese que a tantas amenaza. Lo hizo con un mensaje como este en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora:

Pero no solo Laura ha puesto el foco en el agresor. Muchos hombres se han pronunciado al respecto, incluso dicen avergonzarse de los datos que evidencian la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres. Así lo han expresado durante estos días en redes sociales:

Y es que para contribuir efectivamente al cambio es importante contar también con la voz de ellos. No solo señalar con el dedo a los hombres. Al fin y al cabo es un compromiso de todos. Por eso, movimientos como el ME TOO o el parejo aquí en España, el 8M, fueron tan importantes en la historia del feminismo. Por primera vez, hombres y mujeres alzaban su voz por la igualdad.

Conclusión

Son tiempos para la reflexión y tiempos para el cambio en la acción educativa en materia de igualdad. Es el momento de estar más unidos que nunca contra esta lacra social de la violencia de género. Desde esta premisa comparto una cita de Marie Curie a modo de conclusión y que merece ser rescatada y ensalzada en los tiempos que corren: “Nunca he creído que por ser mujer deba tener tratos especiales, de creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y yo no soy inferior a ninguno de ellos”.

Men and women stand firm against gender violence

Gender violence becomes the main commitment of society so that aggressions against women become a memory of the past

We are in a historical moment where the gender issue emerges on all sides. The death of Laura Luelmo, the 26-year-old teacher killed in El Campillo (Huelva), has once again focused on the fact that women are still affected to a greater degree than men. What do we do wrong as a society to make this happen? Is our society fueling violence against women?

The data speaks
In the third quarter of the year close to 500 complaints daily have been registered for gender violence. A total of 43,560 complaints, of which 40,718 appear as victims of women. Undoubtedly, this report is an indicator that alerts the imbalance between both sexes within society.

Women as potential victims of a macho society
The woman is accustomed to receiving a victimizing sexist discourse since she was a child. They say “be careful”, “let me know when you get home”, “do not go alone” or “call me when you go home” because he is a potential victim. It is part of the story and the education that is transferred to society, and that is one of the main problems: the messages that are transmitted to women and men are very different from their childhood.

The importance of educating on gender equality from an early age
It is curious but we have assumed as a normal thing that fear accompanies exclusively the female figure. It is not an unfounded feeling but a generational behavior and a control device that conditions and prevents women from being free. So much so that it comes to modify their habits and, therefore, can not lead the same life as a man. This is a fact and opens the question of whether we have an adequate education in this field to face it. It is not about teaching girls to be brave, but to educate in equality. Encourage girls to live free and fearless, and teach children the value of respect.

The lack of political agility when it comes to protecting women, to debate
From the point of view of the legal, Spain is the country of Europe that has the hardest criminal code in terms of gender violence. However, we must continue to strengthen the laws against this type of crime. We need the law to protect us and it is clear that the current legislative framework needs many improvements. Beginning with ending prejudices. Enough of those cases of gender violence in which the judicial system questions the victim, as has happened with the young woman who suffered a multiple rape during San Fermin in 2016.

It is important to note that fatalities such as Laura Luelmo (2018) or Diana Quer (2016) were not part of the official lists of the report that the Government has been producing since 2003. Until now, only cases of murdered women were considered gender-based violence. at the hands of their partners or ex-partners. Now, however, they will compute as male violence all those crimes that men commit against women for the mere fact of being women. Which means a big step in the fight against gender violence, by calling things by their name. And the more ambiguous a law is, the harder it is to apply it.

Social networks are woven against gender violence
The pain left by the murder of Laura Luelmo has spread throughout Spain, mainly through social networks. From messages of women who do not want to be heroines and who ask for a new year to be safe from predators to those who claim not to recognize themselves as the birth victims of what they call the “heteropatriarcado”.

Even Laura Luelmo herself had shown her fear of being a woman. The one that threatens so many. He did it with a message like this on the International Day of Working Women:

But not only Laura has put the focus on the aggressor. Many men have spoken about it, they even say they are ashamed of the data that show gender inequality and violence against women. This is what they have expressed during these days on social networks:

And is that to contribute effectively to change it is important to also have their voice. Do not just point fingers at men. After all, it is a commitment of all. For this reason, movements such as ME TOO or even here in Spain, 8M, were so important in the history of feminism. For the first time, men and women raised their voices for equality.

Conclusion
These are times for reflection and times for the change in educational action in terms of equality. It is time to be more united than ever against this social scourge of gender violence. From this premise I share an appointment of Marie Curie as a conclusion and that deserves to be rescued and praised in the current times: “I have never believed that because I am a woman I should have special treatment, to believe it I would be recognizing that I am inferior to men, and I’m not inferior to any of them. “