Satsuma Okitsu / Paladear oro líquido de origen nipón con acento valenciano es un placer para los sibaritas

Experimentar una explosión de sabor cítrico en la boca cada otoño es uno de los placeres más saludables y exquisitos con los que puede gozar el paladar más sibarita; sin embargo, disfrutar de este oro líquido en septiembre, permitiendo regar un desayuno especial o cocinar un pato a la naranja, para sentir el cielo en la boca, es posible.

El ranking de variedades de satsuma del IVIA (Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias) confirma este dato. Así, según el calendario de recolección de críticos de esta entidad pública, septiembre deja en los naranjos deliciosas satsumas Iwasaki, Clausellinas y Okitsu. La primera llega con el inicio del mes y las dos últimas ya están listas para consumir en la segunda quincena.

Por tanto, disfrutar de los cítricos casi, casi, antes que acabe el verano, es una de las ventajas que ofrece esta fruta que, además, contiene propiedades que la hacen un excelente alimento para que forme parte de una dieta saludable y mejore la calidad de vida de los consumidores.

La satsuma por su tamaño, textura y sabor es una de la frutas preferidas por todo el mundo y que mayor aceptación tiene en el mercado interior y en el mercado exterior. Es, además, ideal para comer fuera de casa, dado que la cáscara la protege y es fácil de transportar, sin que pierda sus propiedades originales, ni se deteriore siendo, de esta forma, apta para el consumo en cualquier momento y en cualquier lugar.

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Satsuma Okitsu

Aunque todas las variedades tienen su particularidad y son peculiares, descubrimos, en esta ocasión, a la satsuma Okitsu. Una clase de satsuma de origen japonés. Esta variedad de cítrico rompe con la expresión popular de “naranjas de la china” otorgando al país nipón el origen de tan estimada fruta. Según datos hechos públicos por el IVIA , esta variedad de cítrico “se originó en Japón a partir de una semilla de Miyagawa”.

Su cáscara de color verdoso, al principio de la recolección en septiembre, se transforma adquiriendo una variedad cromática espectacular pasando al amarillo y, en su estadio de máxima madurez, coronando su reinado, en el mundo de los cítricos, con un maravilloso color naranja.

Según los datos del IVIA, el color oficial de esta deliciosa satsuma es “naranja amarillento” condición que coincide cuando la fruta está en su punto de máxima maduración y, por ende, de dulzura.

Este instituto de investigación notifica que el peso de esta fruta oscila entre unos 90 a 120 gramos con una dimensión de entre 55 y 70 mm. Los gajos de esta naranja se caracterizan por tener una piel muy fina; ello la hace ideal tanto para comerla como para disfrutarla en zumo.

El gajo además, al no contener piel en exceso, tanto por las características de la cáscara, que también es fina, como por las de la piel del propio gajo permite que se aproveche al máximo todo su contenido; por tanto, el consumidor la disfruta casi al cien por cien. Sumando a todo ello, un aroma que sin ser intenso no pierde potencia; así se eleva a una dimensión muy placentera el consumo de esta fruta.

Por otra parte, la misma institución pública de investigación señala que la satsuma Okitsu se cría en un árbol “de vigor medio a poco vigoroso y en el que, esporádicamente, aparece alguna espina”. En este tipo de árbol, según la misma fuente, “la viabilidad del polen es muy baja”.

 

Corteza más lisa

Otra de las características que la distinguen del resto es que esta variedad “es productiva, de corteza más lisa que otras satsumas, aunque el fruto es sensible al bufado y al planchado por golpe de sol”. “Y puede necesitar aclareo de frutos para mejorar el tamaño”, según consta en la información del IVIA.

 

Buenos calibres

En esta línea, el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado, subraya que el árbol de la satsuma Okitsu representa para los agricultores un esfuerzo añadido dado que “deben afrontar mayores costes en el aclarado de la fruta”. En este sentido, Cristóbal Aguado, precisa que esta tarea agrícola “resulta necesaria para lograr buenos calibres”cuando llega el periodo de la recolección.

Aguado recuerda que la satsuma Okitsu es una mandarina con “bastante implantación en la citricultura valenciana” debido a varios factores; entre ellos, destaca “su temprana fecha de recolección, su elevada productividad y su fácil pelado, una circunstancia que favorece el consumo entre los más pequeños”.

 

Temprana

El presidente de AVA-ASAJA apunta que los agricultores valencianos desarrollan la recolección de este cítrico a partir del mes de septiembre “lo que la convierte en una de las satsumas más tempranas de la campaña citrícola”.

Sin embargo, aclara Aguado, que “su rentabilidad se está viendo seriamente amenazada por la competencia, cada vez más fuerte, de las mandarinas tardías que Sudáfrica y otros países del hemisferio Sur introducen en la Unión Europea coincidiendo con la producción local”.

 

Mercado británico

Cristóbal Aguado explica que la satsuma Okitsu se destina principalmente al mercado ”en fresco”. Además destaca que “en el mercado británico existe un interés muy especial por esta variedad de satsuma debido a su fácil pelado y excelente sabor”. “Con todo, hay partidas de okitsus que se destinan a la industrialización”, puntualiza el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores.

 

Zumo: Oro líquido de Okitsu

Tras conocer la variedad y sus cualidades proponemos un zumo que deleitará a todos los apasionados por los cítricos e invitará a los más escépticos a probar tan digno elixir que servirá tanto como chute matutino de vitaminas, de merienda o tentempié a cualquier hora del día.

La combinación de esta satsuma con el pomelo es una experiencia única que hará repetir una y otra vez. La preparación es muy sencilla. Se hace un zumo con cuatro satsumas y un pomelo mediano. Se añade una pizca de cúrcuma y otra de jengibre. Los amantes de los cítricos no necesitarán edulcorar esta combinación pero para los menos acostumbrados aconsejamos endulzar con miel, stevia o azúcar moreno.

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Satsuma Okitsu / Paladear liquid gold of Japanese origin with a Valencian accent is a pleasure for the gourmets

Experiencing an explosion of citrus flavor in the mouth each fall is one of the healthiest and most exquisite pleasures with which the most sybaritic palate can enjoy; However, enjoy this liquid gold in September, allowing you to water a special breakfast or cook a duck with orange, to feel the sky in your mouth, it is possible.

The ranking of satsuma varieties of the IVIA (Valencian Institute of Agrarian Research) confirms this fact. Thus, according to the calendar of collection of critics of this public entity, September leaves in the delicious orange satsumas Iwasaki, Clausellinas and Okitsu. The first one arrives with the beginning of the month and the last two are ready to be consumed in the second fortnight.

Therefore, enjoying citrus almost, almost before the end of summer, is one of the advantages offered by this fruit, which also contains properties that make it an excellent food to be part of a healthy diet and improve the quality of life of consumers.

Satsuma because of its size, texture and flavor is one of the most preferred fruits worldwide and has greater acceptance in the domestic market and in the foreign market. It is also ideal for eating out, as the shell protects it and is easy to transport, without losing its original properties, or deteriorate being, in this way, suitable for consumption at any time and anywhere .

Satsuma Okitsu

Although all the varieties have their particularity and are peculiar, we discover, on this occasion, the satsuma Okitsu. A kind of satsuma of Japanese origin. This variety of citrus breaks with the popular expression of “oranges of the Chinese” giving the Japanese country the origin of such an esteemed fruit. According to data made public by the IVIA, this citrus variety “originated in Japan from a Miyagawa seed”.

Its greenish peel, at the beginning of the harvest in September, is transformed by acquiring a spectacular chromatic variety going to yellow and, in its stage of maximum maturity, crowning its reign, in the world of citrus, with a wonderful orange color.

According to the data of the IVIA, the official color of this delicious satsuma is “yellowish orange”, a condition that coincides when the fruit is at its point of maximum maturation and, therefore, of sweetness.

This research institute reports that the weight of this fruit ranges from 90 to 120 grams with a size between 55 and 70 mm. The segments of this orange are characterized by having a very thin skin; This makes it ideal both to eat it and to enjoy it in juice.

The segment also, to not contain excess skin, both for the characteristics of the shell, which is also fine, as for the skin of the section itself allows that you take full advantage of all its content; therefore, the consumer enjoys it almost one hundred percent. Adding to all this, an aroma that without being intense does not lose power; thus the consumption of this fruit rises to a very pleasant dimension.

On the other hand, the same public research institution points out that satsuma Okitsu is raised in a tree “of vigor vigorously medium to little and in which, sporadically, some spine appears”. In this type of tree, according to the same source, “the viability of pollen is very low”.

Smoother bark

Another characteristic that distinguishes it from the rest is that this variety “is productive, with a smoother bark than other satsumas, although the fruit is sensitive to puffing and ironing due to sunburn”. “And you may need fruit thinning to improve size,” according to the IVIA information.

Good calibers

In this line, the president of the Valencian Association of Farmers (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado, emphasizes that the satsuma tree Okitsu represents an added effort for farmers given that “they must face higher costs in the clarification of the fruit” . In this sense, Cristóbal Aguado, states that this agricultural task “is necessary to achieve good calibers” when the harvest period arrives.

Aguado remembers that the satsuma Okitsu is a tangerine with “enough implantation in the Valencian citriculture” due to several factors; among them, highlights “its early date of collection, its high productivity and its easy peeling, a circumstance that favors the consumption among the smallest”.

Early

The president of AVA-ASAJA points out that Valencian farmers are developing this citrus harvest from September “which makes it one of the earliest satsumas of the citrus season”.

However, says Aguado, “its profitability is being seriously threatened by the increasingly strong competition from the late tangerines that South Africa and other countries of the Southern Hemisphere introduce into the European Union coinciding with local production.”

British market

Cristóbal Aguado explains that Okitsu satsuma is mainly destined to the “fresh” market. Also highlights that “in the British market there is a very special interest in this variety of satsuma due to its easy peeling and excellent flavor.” “All in all, there are lots of okitsus that are destined for industrialization,” points out the president of the Valencian Association of Farmers.

Juice: Okitsu liquid gold

After knowing the variety and its qualities we propose a juice that will delight all those passionate about citrus fruits and will invite the most skeptical to taste such a worthy elixir that will serve as morning vitamin chute, snack or snack at any time of the day.

The combination of this satsuma with grapefruit is a unique experience that will make you repeat again and again. The preparation is so easy. A juice is made with four satsumas and a medium grapefruit. Add a pinch of turmeric and another of ginger. Citrus lovers will not need to sweeten this combination but for the less accustomed we recommend sweetening with honey, stevia or brown sugar.